Mi labor dentro de la familia: voz, identidad y legado 2025

Mi labor dentro de la familia

En mi familia inmediata soy esposa, madre, abuela, hermana, tía, cuñada y suegra. Cada uno de estos títulos lo llevo en mi corazón con profundo amor, porque me siento bendecida de tener una relación cercana y especial con todos ellos. Agradezco a mi Creador, quien me brinda su amor y su luz, alimentando así estas divinas conexiones familiares.

Mi labor dentro de la familia

Seguir el ejemplo de mi madre

Como madre, he seguido el ejemplo de mi gran maestra: mi madre. Ella siempre nos pidió mejorar la generación, y así lo he procurado a través de mi crecimiento personal y mi reencuentro espiritual. He puesto mi granito de arena en acercar a mis hijos a la unidad, tal como mi madre lo hizo con mi hermana y conmigo.

Enseñar con amor y servicio

Para mis hijos soy su mejor amiga, su confidente, su socia, su cheerleader, su ejemplo y, a la vez, un recordatorio de lo que ellos mismos deben mejorar. Ellos me lo expresan cuando surge la oportunidad, y yo me entrego a ellos con amor y servicio. De los cinco lenguajes del amor, el mío es el del servicio. No soy la madre o abuela que llena de regalos ni de cenas formales, pero sí estoy siempre disponible para servirles en lo que necesiten.

Sembrar la unión entre los hijos

Así como mi madre nos enseñó a mi hermana y a mí a amar sin rivalidades, yo también transmití ese valor a mis hijos. Les enseñé que no había hijo preferido y que lo que se ofrecía a uno, se ofrecía al otro. Esto los ayudó a construir una relación basada en la interdependencia y el apoyo mutuo, en lugar de la competencia. Hoy, esa enseñanza se refleja en su vida adulta, especialmente ahora que son socios en un negocio propio.

Mi labor dentro de la familia

Ser mediadora y guía en momentos difíciles

Agradezco a Dios haber podido servir como mediadora en una situación difícil que vivieron en ese camino. Después de ese momento, la relación entre ellos se fortaleció y el negocio siguió fluyendo con mayor armonía.

 

Mantener viva la conexión espiritual

En cuanto a mis hermanos, aunque solo tengo una hermana de padre y madre, también cuento con medios hermanos por parte de mi padre. Con ellos y con la mayoría de mis sobrinos mantengo una relación cercana. Algunos de ellos han encontrado en mí una amiga y en ciertas circunstancias, a la consejera, y los apoyo en lo que considero prudente. No todos compartimos los mismos ideales, pero siempre nos ayudamos y permanecemos conectados, como lo desearon nuestros padres.
Soy la menor de los nueve hijos de mi padre, con quien tuve siempre una relación excelente. Hoy la sigo teniendo espiritualmente, tanto con él como con mi madre, porque siento que su amor infinito sigue respirando sobre nuestra familia.
Me siento una mujer profundamente bendecida al reconocer que (removi una frase) con cada paso de mi vida he ido reconociendo más mi esencia, esa voz interior desde la cual conecto, comunico y transmito unidad.

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